Gross y la derecha cubanoamericana

Tomado de Infolatam

Para comprender la razón por la que Alan Gross, un ciudadano estadounidense, ha estado languideciendo en una cárcel cubana durante los últimos dos años, es instructivo escuchar un intercambio reciente que sucedió en una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Estados Unidos. El representante David Rivera, republicano por la Florida, exigió que Wendy Sherman, subsecretaria de Estado para asuntos políticos, revelara si Estados Unidos de alguna manera trató de trabajar con La Habana para lograr la liberación de Gross.

Esperaba que no lo hubiera hecho. Rivera le dijo: “Sería escandaloso que estuviéramos negociando con un régimen terrorista para liberar a un rehén estadounidense”.

En principio, esa política es correcta: Las naciones no deben ceder a las demandas de los terroristas. Pero nada de esto tiene que ver con Gross o con Cuba. Las referencias de Rivera al terrorismo y a Gross como un rehén son una manipulación. Sigue leyendo

Visita comercial con tinte político

Por Patricia Grogg

Bill Richardson dijo que antes de viajar a Cuba el gobierno estadounidense le pidió que abordara el tema de Gross y "lo he hecho", apuntó

Bill Richardson dijo que antes de viajar a Cuba el gobierno estadounidense le pidió que abordara el tema de Gross y "lo he hecho", apuntó

El gobernador del sureño estado estadounidense de Nuevo México, Bill Richardson, finalizó este viernes una visita a Cuba que, si bien definió como comercial, tuvo como punto destacado de la agenda oficial gestionar la excarcelación de su compatriota Alan Gross.

Sin embargo, ante la posibilidad de intercambiar el regreso de Gross a su país a cambio de la liberación de cinco agentes cubanos encarcelados en Estados Unidos desde hace 12 años, el influyente dirigente del gobernante Partido Demócrata aclaró que no viajó –es la cuarta visita a Cuba desde los años 90– como “negociador”, ni “enviado especial” ni portador de “mensaje especial” alguno.

En conferencia de prensa realizada el jueves Richardson afirmó que, al saber de su viaje a Cuba, el gobierno estadounidense de Barack Obama le solicitó discutir con autoridades de esta isla la importancia de dejar en libertad a Gross. “Y lo he hecho”, recalcó. Sigue leyendo

Castigo inmerecido

En medio de esta horrible situación a Gerardo tampoco le permiten la visita de su esposa Adriana. El gobierno de Estados Unidos le niega una y otra vez la visaLa descripción que hizo el abogado Leonard Weinglass, integrante del equipo de la defensa de los Cinco antiterroristas cubanos prisioneros en Estados Unidos, sobre la actual situación de Gerardo Hernández Nordelo, cala en lo más hondo.

“No se nos permitió un visita de contacto directo”, explicó Weinglass en un mensaje enviado al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón.

Tampoco le permitieron entrar a la prisión con sus documentos. Apenas, “y después de mucho discutir”, se le concedió la posibilidad a Weinglass de acceder con una libreta de notas, en la que no podría apuntar ningún elemento de la conversación con su cliente.

Gerardo, condenado injustamente a doble cadena perpetua más 15 años, y confinado en una penitenciaría de máxima seguridad en Victorville, California, fue conducido, sin razón alguna, a la celda de castigo o el llamado “hueco” desde el pasado 21 de julio.

La horrible medida ha sido aplicada en momentos en que se prepara el proceso de apelación de habeas corpus en su favor, último recurso legal que tiene por delante.

El máximo órgano de gobierno en su Quinto periodo ordinario de sesiones de la Séptima Legislatura, después de analizar la gravedad del caso decidió aprobar esta mañana una declaración en la que se denuncian “las condiciones particularmente duras” que atentan contra la salud y la integridad física de Gerardo. Sigue leyendo