Según Notimex

Marino Murillo, Asamblea Nacional. Foto: Ladyrene Perez Perez.El vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, Marino Murillo, descartó que el proceso de unificación monetaria que se propone acometer el gobierno afecte los ahorros y la capacidad adquisitiva de la población. Murillo prometió que no habrá incrementos de precios, al hablar ante unos 500 diputados en la primera sesión anual ordinaria de la Asamblea Nacional (parlamento), encabezada este sábado por el presidente Raúl Castro. Pero el funcionario volvió a condicionar el incremento de los salarios a la “creación de riqueza”, es decir, el aumento de la productividad del trabajo.

El modelo cubano

(Sigo recibiendo colaboraciones en Kimbombo, el tema amerita…Una de las tesis que defiende este trabajo —del que publico fragmentos— es que Cuba no espera ni puede esperar por el fin del criminal bloqueo con el que Washington le ha victimizado para solucionar los serios problemas que le aquejan internamente.)

“El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros”, fue la controvertible manifestación de Fidel Castro Ruz, vertida en una entrevista suya con el periodista estadounidense Jeffrey Goldberg, publicada el 8 de mayo pasado en la revista The Atlantic.

En medio del revuelo causado por la manipulación burda que hicieron los principales medios de comunicación occidentales, pretendiendo adjudicarle a dichas palabras el carácter de admisión del fracaso del socialismo en Cuba, pocos días después Fidel aclaró que su expresión había que entenderla en el contexto de la pregunta del periodista en el sentido de “si él creía que el modelo cubano era algo que aún valía la pena exportar”.

Puesto así, la premisa inarticulada era que Cuba se dedicaba a exportar su Revolución a otros países. Sin embargó, abundó, “lo real es que mi respuesta significaba exactamente lo contrario”. Sigue leyendo

La tragedia del despido y la ternura del subempleo

(Este artículo del crítico y periodista Rufo Caballero, me lo envió un buen amigo por correo electrónico como propuesta para Kimbomboqueresbala. El tema es de ahora mismo)

No hay política sin coyuntura, sin movilidad de la circunstancia, pero tampoco hay política sin luz larga, sin la capacidad de ver más allá de la bodega. En las últimas semanas, he leído varios textos de enfoque trágico sobre los “despidos” (palabra que suena a terror social, de ese que no encuentra consuelo ni en el chicuelo de Chaplin) y la tendencia a la reducción de plantillas en el ámbito laboral cubano. Algunos viven la tragedia como necesidad histórica (haga lo que haga Cuba, eso está mal: Cuba es la nube negra; ergo, palo porque boga y palo porque no boga); otros, emiten sus juicios de buena fe, preocupados por el abandono de que será objeto el cubano sin-techo; ahora sin techo laboral.

Durante muchos años, algunos intelectuales hemos insistido en que tiene que existir la manera de conciliar Revolución y economía, emancipación e instrumentalidad, soberanía y sociedad civil, socialismo y movimiento del soporte material de la vida social. Para los que están en los extremos, resulta fácil: hacen parte de la línea dura, según la cual la menor apertura significa una brecha por donde se iría todo, todo cambio carenaría en la glasnost tropical, en una perestroika más caótica aún en tierras de la maraca y el cocotero (para estos, está bien pagar el precio del inmovilismo y que la gente no respire); o pasan de cualquier opción que se aviste en el horizonte cubano, si esta es encauzada por la Revolución. Sigue leyendo