La contrarrevolución que nunca existió

(Ahora que ando por otros lados fuera de mi tierra por unos meses, me preguntan mucho, quienes no conocen a Cuba ni a los cubanos, y cuya visión de la isla es solo la que venden las grandes agencias, acerca de términos acuñados como oposición, dictadura, contrarrevolución…en fin. Encontré un artículo del intelecual cubano Esteban Morales en el blog del Adversario cubano y como me pareció que tiene aristas interesantes, acá lo propongo en Kimbomboqueresbala)

En realidad  lo que hoy llamamos contrarrevolución cubana, murió al nacer. Estados Unidos, como siempre ha hecho, frustró también toda posibilidad de que la contrarrevolución, que a partir de 1959 se organizaba,   pudiese lograr ningún  grado de legitimidad.[1]

La contrarrevolución también puede ser legítima, en la medida en que se proyecta  y sea teorizada sobre el fundamento real  de la existencia  de  clases desplazadas del poder,  que luchan   por reinstalarse nuevamente en este.

Es que los procesos revolucionarios, también legítimos, mucho más porque  se sustentan en el avance,  pueden retroceder,  ser derrotados, revertidos  y hasta suicidarse (como lamentablemente  ocurrió con la Revolución Granadina). La revolución  puede ser reversible, indicando así que no existían en realidad condiciones para su triunfo definitivo.

Pero la llamada contrarrevolución cubana actual, no es legítima, ni lo será nunca. Primero, porque los que trataron de organizarla, no tenían fundamentos  históricos,  sino solo intereses  personales. Sigue leyendo

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El fiasco del experimento

Moisés Rodríguez Quesada le sabe a la historia de los grupúsculos contrarrevolucionarios en Cuba. Vivió entre ellos. Por eso cuando le piden despojarse del velo de la memoria alude a un año: 1980.

Fue en esa época que conoció a Elizardo Sánchez Santa Cruz Pacheco, El Camaján. «Ahí iniciamos una relación» que también se extendió a «otros vinculados con él, en el propósito de crear un movimiento de “derechos humanos en el país», en correspondencia con el añejo interés del gobierno de Estados Unidos de acabar con todo aquello que huela a Revolución en la Isla.

La punta de lanza era esa, pero «ya después Washington ordena que no solamente se crearan esos grupos sino también de artistas, de profesionales de diferentes ramas…, en fin, los de corte político», rememora Moisés, quien fuera primer vicepresidente del llamado Comité Cubano Pro-derechos Humanos surgido por aquel entonces. Sigue leyendo

Siempre habrá un Emilio

 

Foto/Ismael Francisco

Foto/Ismael Francisco

«Un saludo a la audiencia de Radio República. Desde La Habana les habla Carlos Serpa Maceira, director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba…».

 

La sorpresa ha sido grande: Carlos Serpa Maceira, el «periodista independiente» que más reportes tuvo para los medios anticubanos en el 2009 es, sencillamente, Emilio, agente de la Seguridad del Estado.

Su identidad decidió develarse por los órganos del Ministerio del Interior como una prueba irrefutable de la labor de los grupúsculos de la contrarrevolución en el país, desnudando así a sus principales mentores y al enfermizo propósito de las sucesivas administraciones de Estados Unidos de derrocar a la Revolución Cubana. Para tales fines, dirigen, financian, apoyan, amparan y promueven una «disidencia» sin legitimidad en la Isla. Sigue leyendo