Grá

No suele ir detrás de acumular méritos, es más, prefiere pasar inadvertida ‘desfaciendo entuertos’, aunque quienes la conocemos podemos distinguir dónde está su huella. Nació un 10 de diciembre, día de los Derechos Humanos. Se deshace por servir a los demás, una vocación que le viene desde sus años juveniles, de rebelde con causa, en una Argentina agitada, adolorida y asesinada en época de la dictadura militar. Contra ella no pudieron muchas adversidades, al contrario, jamás le arrancaron la sonrisa. Soñadora irremediable, Graciela Ramírez Cruz vino a vivir a Cuba en pleno período especial, cuando muchos optaban por largarse o desde afuera le contaban los días a la revolución en la Isla.

La Grá —como cariñosamente le llamamos— es actualmente la coordinadora del Comité Internacional por la Libertad de los Cinco, una lucha que asumió como un “en esto me va la vida”, según me confesó en una entrevista que le hice en el 2003 y de la que ahora mismo ofrezco algunos fragmentos:

“Cada uno de los miembros del Comité, luego del juicio efectuado en Miami y ante las sentencias desmedidas contra Fernando González, Antonio Guerrero, René González, Ramón Labañino y Gerardo Hernández acarició la idea de acompañar al pueblo cubano y hacer un poquito más, no solo asistir a las marchas, tribunas y convocatorias que se realizan desde junio de 2001 en Cuba, sino contribuir desde el lugar de cada uno de nosotros como extranjeros, como profesionales que vivimos aquí a esta gran batalla nacional y mundial por lograr justicia para los Cinco”.

Se autodefine: “Como una persona sencilla, que ha trabajado desde que tenía 15 años en la solidaridad, por el respeto a nuestros pueblos, con una experiencia personal muy gratificante con distintas organizaciones de Argentina y España. Alguien que ha participado en las campañas por la libertad de presos políticos, que los ha visitado en las cárceles. Como un ser humano que ha tenido la posibilidad de conocer a otros seres humanos maravillosos como Mario Benedetti, a quien le pedí su firma para un anuncio en el diario El País a favor de Cuba, cuando ese diario no publicaba nada, en pleno año 92… Sigue leyendo

La crónica de Aurelio

(Ya tengo amigos que me envían por correo electrónico  trabajos que encuentran interesantes para que los publique en este blog, uno de ellos es este, escrito por Aurelio Pedroso)

Una laptop cae de un quinto piso de altura y su dueño vuelve a ponerla en marcha… ahora, reconstruida con cartón tabla es una verdadera caricatura de madera. Estética aparte, el equipo vuelve a funcionar cuando en cualquier país del mundo estaba destinado a un colector de basura.

El mismo hombre sirvió el bufet de su hija quinceañera durante la tradicional ceremonia en envoltorios destinados a guarecer los registradores de electricidad. Tardó casi un año en la paciente labor de recolección y poco tiempo en desinfectarlos para acomodarles un par de mini croquetas, la clásica e insustituible ensalada fría y un trozo de “cake”.

Que me disculpen los nacidos en otras tierras, que conste que no quiero pecar de chovinista, pero la imaginería del cubano no tiene límites. Por tal razón y otras que no vienen al caso, en no pocos lugares del planeta han logrado abrirse paso y salir adelante. Sigue leyendo

Concluso para sentencia

El diario Granma publicó en su edición de este lunes los los resultados del juicio realizado entre los días 17 y 22 del presente mes contra los principales implicados en los hechos ocurridos en enero del pasado año en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, quienes fueron juzgados por la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de esta capital por los delitos de Abandono de Menores, Incapacitados y Desvalidos, y Malversación.

El Fiscal en su acusación, en el acto del juicio oral y público solicitó para el director del Hospital Psiquiátrico de La Habana, los vicedirectores de las áreas de Psiquiatría, Clínico-Quirúrgica, Enfermería y Administrativa, y la especialista principal de dietética, sanciones de privación de libertad que discurren entre 6 y 14 años. A los restantes acusados que laboraban en el área administrativa se les solicitaron por el delito de Malversación sanciones de privación de libertad en un rango de 10 a 12 años.

El Tribunal examinó 70 testigos y peritos del Instituto de Medicina Legal y el Laboratorio Central de Criminalística, además de numerosas pruebas documentales. Sigue leyendo