Afinidades

Foto/Raúl Abreu

Foto/Raúl Abreu

No  más reposo. Ya me lo certificó mi cirujano. El próximo 14 de marzo me reincorporo al trabajo después de cuatro meses alejada del aire que se respira cada día en la redacción de la Agencia.

“Cuando entres ya nos habremos mudado”, me adelantó una colega para actualizarme sobre lo que ha ido ocurriendo en Prensa Latina desde que ando ausente de sus predios.  Junto con mi entrada, PL abandonará aquella parte que ocupaba en un edificio ubicado en medio de la Rampa, para instalarse en un sitio más recatado y menos bullicioso del Vedado: 19 y E.

En cuanto a mí, soy otra desde que me quitaron el útero. Ya me lo había pronosticado mi amiga Katia, con quien, a propósito, tengo más de una coincidencia en esta vida.

Además de recorrer similares aulas universitarias, nacimos las dos un mismo día: 8 de octubre (solo con la diferencia de un año); ambas, después de un periodo aprendizaje intenso en provincia, emprendimos la ruta en medios nacionales por Juventud Rebelde, de donde salimos a incursionar en otro órgano de prensa cuando el espíritu del Libra comenzó a rondarnos.

Al cabo del tiempo volvimos a encontrarnos, cuando, sin ponernos de acuerdo, decidimos probar suerte en el periodismo de Agencia.

En el plano sentimental, las dos somos divorciadas y decidimos quedarnos con un hijo. Luis Alejandro, su vástago, y Fabián Eduardo, el mío, son contemporáneos.

Pero también somos guajiras. Coincidentemente, casi en igual etapa, ella por Sancti Spíritus y yo por Camagüey, sorprendimos con el hallazgo de una permuta para La Habana. Así arrancamos en viaje hacia la capital en medio del asombro de la gente que no se explicaba cómo dimos con sendos apartamentos en el Cerro y en Boyeros.

El colmo fue cuando Katia empezó a quejarse hace algunos meses de los síntomas del fibroma (tumor benigno que padecen una de cada dos mujeres en Cuba). Su malestar desembocó en cirugía…poco después iguales señales presenté yo y, como era de esperar, me tocó la cuchilla.

Ahora soy otra de veras, como me vaticinó Katia. La autoestima subió, fuera dolores y mis hormonas se inquietan.

En lo que sí diferimos es en los nombres de nuestros amores. Mientras ella se ha centrado en ex con iniciales que llevan P y L, yo he recorrido otras letras del alfabeto. De lo que, por cierto, me alegro.

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6 comentarios en “Afinidades

  1. No sabía que eran jimaguas, con los mismos síntomas y todo. Me alegra que andes cada vez más recuperada.
    Eso de recorrer el alfabeto es más dinámico y emocionante. Poco ortodoxo, y se disfruta más.
    Nada de riendas a tus hormonas. Déjalas hacer lo suyo, para eso nacieron, colean y gozan.
    Suerte!!! Y que pare quien tenga frenos.

  2. jajajajajajaja Deysina jajajajajaja eres tremenda jajajajaj Me encantò esta entrada tuya. Gracias mi amiga. Es verdad que coinicdimos en muchas cosas, menos en eso de los amores jajajajajajaj Recordarè este detalle tuyo. Se que pronto estarà taconeando el Vedado. Un abrazo grande Katia

    • Katrinka, también nos une las pasión por el blogueo (a ti te debo el ayudarme para que naciera Kimbombo) y además porque somos cubanas, cubanísimas. Ah, nos diferencia en que a mí me dieron un poquitico más tiempo en el horno, jajaja. Mi abrazo también para ti.

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